Una tarea indispensable

Antes de reanudar la que tendría que ser una tarea indispensable, una pertinente aclaración: qué frena y qué impulsa al cometido de reseñar la radio.

Cuadrante: ruidos y alternativas

Por: JOAQUIN GUTIERREZ NIÑO

Un lunes como éste, 16 de febrero, hace 39 años, salió a la luz pública -por El Nacional- la columnilla que ahora reintenta -por enésima ocasión- la continuación de su labor de observar y consignar el quehacer radiofónico en el Valle de México, primordialmente.
No es fácil, hoy en día, dar mantenimiento cotidiano, o siquiera semanal, a un espacio de esta naturaleza. De ahí las reiteradas interrupciones.
Se pensó que con la integración e interacción del grupo de Facebook homónimo se facilitarían las cosas; no fue así. Por la “naturaleza” de esa red “social”, no hubo forma de conservar el entusiasmo con que despuntó el grupo CUADRANTE.
Evidentemente, habría alternativas para monitorear, como podría ser conformar un verdadero grupo, más allá de lo virtual, que se propusiera revisar con rigor las transmisiones de un medio que ha influido más para mal que para bien a la sociedad, pero…
Para empezar, se perdería la espontaneidad que ha caracterizado a este espacio desde sus tiempos de papel; para finalizar, la evidente y creciente falta de interés en el medio. Un hecho incuestionable, por más que algunos románticos quisiéramos lo contrario.
En medio podrá enclavarse un sitio de receptores críticos (de todos los medios) que, acaso con apoyo internacional, impulse una reorientación efectiva de la comunicación, que responda cabalmente a su función social.
Pero no adelantemos vísperas… Quizá no haya necesidad de tanto.
Jamás hemos sido demasiado pretensiosos, pues entendemos (sin justificar) el mundo en que estamos inmersos; sabemos de sobra de los intereses en juego, y la evolución buscada ha sido por demás leve; tanto, que la involución se antoja mayor, más agresiva, como en la sociedad mundial.
Queden los recursos extremos por si persiste la cerrazón de los medios –y de sus patrocinadores, los privados pero sobre todo los oficiales; de las mentes empresariales y autoritarias incapaces de comprender la naturaleza y función de la “mercancía” con que comercian.
Total, acá andamos; sin demasiadas pretensiones. Queremos decir a los radioescuchas (por un año, para completar las cuatro décadas, si el destino no nos rebasa antes) lo que encontramos de bueno por el cuadrante; y a los comunicadores, sus fallas y cómo podrían superarlas.
Nada del otro mundo, en realidad; un servicio elemental pero útil; indispensable, si no queremos incubar peores mediatizadores que los ya padecidos.
Vistas así las cosas, valga lamentarse la miopía de medios y dueños por descartar olímpicamente la saludable autocrítica desde el genuino análisis de medios: aquel que regule -en lo medular, con experiencia y efectividad- un quehacer responsable y dignificante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: