Martínez Serrano, atinadísimo

Y tras el “Aniv de la Rev”, el programa “Buenos días” se revoluciona: retornó a su foro (y al coro de la hora) al Valedor Mojarro. Vale, Héctor; vale.

CUADRANTE / La columna de Gutiérrez Niño

Hace rato quiero dirigir un recado a Héctor. Primero por su generosa hospitalidad de hace poco, luego por el aniversario de su programa y recientemente por su cumpleaños. Pero parece que el teclado ya no me responde, por no decir otra cosa.

Ahora dejo para después el resto del tintero, y aún las prioridades, para decirle que lo felicito sin reservas. Es mucho lo que ha evolucionado, principalmente en lo verdaderamente importante, lo prioritario para un comunicador: crecer como persona.

Desde siempre magnífico locutor, es de los primeros que no se limitó a la reducida función de anunciar y trascendió a moderar una de las primeras mesas redondas de la radio: la de TeleGuía. (La otra, posterior pero más allá del espectáculo, fue Revista de opinión, de Pedro Ferriz, a quien tuve el honor de suplir). Y poco a poco, HMS creció aún más en lo profesional.

Pero, a medida que su función y fama iban en aumento, parecía un viejo gruñón cuyos consejos a los adoloridos dejaban entrever una personalidad sin reconciliarse consigo misma -y repercutía periódicamente en sus colaboradores. Ahora que en efecto ya envejeció, se muestra cordial y hasta conciliador.

Y la muestra fehaciente la da hoy al reincorporar a su equipo al escritor Tomás Mojarro, verdadero pionero de la transformación de la radio que algunos más intentamos apuntalar desde diversos frentes.

Qué atinado estás, “mi queeerido Héctor” -como dice doña Catalina, quien ya tendrá un saludable contrapeso. (Ah, si los medios ofrecieran siempre ambas caras de la moneda).

Te oigo y admiro desde mi niñez chiapaneca, como mi paisano y colega nuestro que hace relativamente poco presentaste. Te oigo y admiro desde las mediasnoches de Excélsior, con el inolvidable Pepe Sánchez, a quien tuve el gusto de recibir en Radio Centro.

Alguna vez, hace ya muchos años, en un aniversario de XEW, me reconociste y abordaste en el teatro estudio; fue una charla muy breve pero significó un alto honor. En años subsecuentes, otros comunicadores de la estación de Ayuntamiento y de Tlalpan me entrevistaron formalmente, pero aquella primera plática circunstancial, contigo, es inolvidable.

Sigue así: cordial y conciliador, siempre ameno y bien equipado. Tu cotidiana lección hace falta al medio y al mundo.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: